Extracción de hidrocarburos con fractura hidráulica, generaría escasez de agua en norte del país, advierte estudio de la UNAM
11/05/2018
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Extracción de hidrocarburos con fractura hidráulica, generaría escasez de agua en norte del país, advierte estudio de la UNAM

Pero síganle “Moviendo a México” y autorizando explotación de recursos… claro, sin hacer caso a las advertencias de especialistas. No hay bronca.

Si de por sí hay sequías en el norte del país, la explotación de hidrocarburos mediante el uso de fracking (fractura hidráulica), acentuaría más la problemática. Así lo advierten resultados de un estudio realizado por el doctorando en Ingeniería Hidráulica por la UNAM, Raúl Arciniega Esparza, quien tomó como referencia lo que sucede en Estados Unidos con tan agresiva forma de sustracción de recursos.

De acuerdo con Arciniega Esparza, las autoridades deben tomar en consideración que la región norte de México está catalogada como zona árida-semiárida con escasez física de agua. Por ello, debe inferir que el agua no es suficiente para cubrir las necesidades de los ecosistemas y las de la población… y menos las necesidades hidráulicas que implica el fracking.  Según nofrackingmexico.com, tan solo una fractura en un pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua. “El ritmo de explotación anual de 9 mil nuevos pozos en Estados Unidos que se pretende exportar a México supondría un volumen de agua equivalente al necesario para cubrir el consumo doméstico (100lts/pers/día) de entre 1.8 y 7.2 millones de personas en un año”.

Y si a lo anterior añadimos que el fracking también trae como consecuencia la contaminación de fuentes del preciado líquido… obviamente eso trae que el recurso necesario para cubrir las necesidades humanas se vea gravemente disminuido. “En Estados Unidos existen más de mil casos documentados de contaminación de fuentes de agua relacionados con el uso de la fracturación hidráulica”, señala el sitio mencionado.

El estudio de Arciniega, además de analizar el decaimiento de la disponibilidad de agua, indica cuáles son los yacimientos sobreexplotados que ya no deben utilizarse y cuáles sí, “para no comprometer la seguridad energética, hídrica y ambiental del país”.  Para que no haya falla, se menciona el número de pozos a explotar… pero también los litros de agua que se necesitarían para ello. Aparte, se hace un cálculo de cuánta agua hay disponible en estos momentos y cuánta agua sobrará para el consumo humano, en caso de que se decida la explotación de la zona. Todo esto “para conocer hasta qué punto se pueden utilizar los mantos acuíferos sin que el recurso se escasee en la zona”.

Es decir, es todo un estudio que puede – y debería – ser consultado por las autoridades competentes, ahora que se llevarán a cabo nuevas licitaciones en las que se repartirán nueve áreas para la exploración y extracción de gas shale y shale oil… y por supuesto que los que se lleven el jugoso pastel van a querer sacar hasta la última gota de hidrocarburos. Para ello, requerirán del uso de las técnicas de fracking, considera Arciniega.

Por: Alvaro Cortes

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