Museos y desigualdad de género: sobran musas, faltan artistas
24/10/2016
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Museos y desigualdad de género: sobran musas, faltan artistas

Vienna.- La Gioconda, Venus, las tres gracias, la gran odalisca, la maja vestida y la maja desnuda, las señoritas de Avignon o Marilyn por Andy Warhol, entre tantas otras mujeres famosas y desconocidas. Todas ellas protagonizan gran parte de las obras que cuelgan en los museos. Sin embargo, aunque las mujeres inundan los pasillos de las exposiciones artísticas como protagonistas de las piezas, las que todavía son ignoradas son las autoras.

Entre tantas musas inspiradoras, tan pocas artistas y casi ni rastro de “musos“, la historia del arte comenzó a ser tildada de “machista” por movimientos sociales alrededor de todo el mundo que reclaman mayor presencia femenina en las galerías y museos. Movimientos que, además, sostienen que desde hace ya mucho tiempo es más fácil para una mujer entrar a un museo como una figura desnuda que como una artista con nombre femenino.

El MOMA (Museum of Modern Art) presentaba una exposición de arte contemporáneo titulada An International Survey of Painting and Sculpture, integrada en teoría por los casi 200 “artistas más importantes del momento” y con la presencia de sólo 13 mujeres. Ante ese desequilibrio, un grupo de artistas de Nueva York manifestó su desacuerdo con el sistema, al que consideraban discriminatorio, con un grupo de acción bajo el nombre de Guerrilla Girls. Se trataba de un conjunto de mujeres con máscaras de simios que compartían la indignación por la situación desigual entre los sexos en el mundo del arte a fines de siglo XX y que denunciaban que las artistas mujeres estaban prácticamente invisibilizadas en todo el mundo. Hoy, estas mujeres son quienes lideran la revolución feminista en el arte.

A esa primera protesta le siguieron varias, donde las mujeres con máscaras de primates (que se presentaban bajo el nombre de Frida Kahlo, Eva Hesse o Lee Krasner) denunciaban la desigualdad de género: con datos y estadísticas, evidenciaban que en el arte no había lugar ni para mujeres ni para afroamericanos.

Luego de conquistar las calles, las Guerrilla Girls fueron por las paredes: los edificios, autobuses y revistas de Nueva York se inundaron de arte gráfico que criticaba con ironía y provocación a las instituciones del arte.

Entre los ejemplos más célebres de los carteles, uno denunciaba que sólo el 4 por ciento de las artistas del Entre los ejemplos más célebres de los carteles, uno denunciaba que sólo el 4 por ciento de las artistas del Metropolitan Museum de Nueva York eran mujeres, mientras que el 76 por ciento de los desnudos también eran femeninos. El aviso se cuestionaba: “¿Las mujeres deben estar desnudas para entrar al Museo Metropolitano?”.

Fuente: California Medios

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