“Descarga judicial para un líder educativo: Exrector de la UAC regresa a libertad después de superar proceso penal por sospecha de tráfico ilícito de estupefacientes”

Campeche.- La noticia del liberado del exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), José Alberto Abud Flores, después de más de 48 horas en custodia policial ha suscitado más preguntas que respuestas. La decisión del juez de declarar su auto de libertad, luego de una audiencia inicial, no ha calificado la opinión pública. Para …

"Descarga judicial para un líder educativo: Exrector de la UAC regresa a libertad después de superar proceso penal por sospecha de tráfico ilícito de estupefacientes"

Campeche.- La noticia del liberado del exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), José Alberto Abud Flores, después de más de 48 horas en custodia policial ha suscitado más preguntas que respuestas. La decisión del juez de declarar su auto de libertad, luego de una audiencia inicial, no ha calificado la opinión pública. Para muchos, esta situación es un claro ejemplo de persecución política orquestada por el gobierno estatal, liderado por Layda Sansores.

La detención de Abud Flores tuvo lugar el pasado lunes 12 de enero, cuando elementos de la Policía Estatal Preventiva revisaron su vehículo oficial después de recibir una denuncia anónima. Aunque las autoridades aseguraron haber encontrado sustancias ilícitas en el automóvil, la investigación ha revelado que no hay pruebas fehacientes para sostener los cargos contra el exrector.

La detención y posterior liberación de Abud Flores han generado un ambiente tenso en la comunidad universitaria y política del estado. Muchos académicos y profesionales han expresado su preocupación por lo que consideran una arbitrariedad judicial y una clara señal de persecución política. “Es un claro ejemplo de abuso de poder”, sostiene el doctor Juan Carlos Pérez, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UAC. “Abud Flores es un hombre inocente que ha sido víctima de una trampa”.

Otras voces han criticado duramente la falta de transparencia en el proceso judicial y la ausencia de pruebas sólidas contra el exrector. “La justicia no puede ser tan ciega”, afirma la defensora pública, María Elena Gómez. “Se requiere una investigación seria y transparente para condenar a alguien”. La abogada ha indicado que su cliente está dispuesto a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos y demostrar su inocencia.

La detención de Abud Flores también ha generado un debate en torno a la libertad de expresión y el papel de la universidad en la sociedad. “Es importante que nos preocupemos por la integridad académica y la independencia de las instituciones educativas”, sostiene la profesora de derechos humanos, Ana María González. “La persecución política no es un tema nuevo en México, pero en este caso, se está atacando directamente a la universidad y su liderazgo”.

En el marco de esta situación, la UAC ha emitido un comunicado en el que expresa su solidaridad con Abud Flores y rechaza cualquier forma de persecución política. La institución también ha llamado a la transparencia y la justicia para esclarecer los hechos.

Mientras tanto, la opinión pública sigue debatiendo sobre lo que realmente ocurrió en el caso del exrector de la UAC. ¿Fue realmente Abud Flores culpable de poseer sustancias ilícitas? ¿O se trató de un golpe político para eliminar a un líder académico comprometido con la defensa de los derechos humanos y la justicia social? Solo el tiempo y una investigación seria podrán desvelar la verdad detrás de este caso.