El conflicto que estalló en Venezuela cuando las fuerzas armadas de Estados Unidos desembarcaron en territorio venezolano y capturaron al presidente Nicolás Maduro, ha generado una gran preocupación a nivel global. Sin embargo, en medio del caos político, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) se mantiene firme en su decisión de no alterar el calendario …
El Mundial 2026 en peligro: EE.UU. desafía a la FIFA con su intervención en Venezuela y América Latina se pregunta si el título es seguro

El conflicto que estalló en Venezuela cuando las fuerzas armadas de Estados Unidos desembarcaron en territorio venezolano y capturaron al presidente Nicolás Maduro, ha generado una gran preocupación a nivel global. Sin embargo, en medio del caos político, la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) se mantiene firme en su decisión de no alterar el calendario ni las sedes del Mundial 2026. Aunque la gravedad de la situación pueda hacer que muchos se pregunten cómo se puede organizar un evento como este en un país sumido en conflicto, la realidad es que, desde un punto de vista logístico, cancelar o cambiar la sede del torneo es una tarea prácticamente inviable.
La infraestructura necesaria para albergar a miles de aficionados y los mejores jugadores del mundo ya está lista, y hacer cambios tan drásticos en tan poco tiempo sería un desafío casi insuperable. Además, la FIFA tiene un compromiso con los países que han sido elegidos como anfitriones, y es improbable que cambie su palabra a último momento.
Aunque la captura de Maduro ha generado una gran incertidumbre en el panorama político venezolano, es importante recordar que la FIFA no se involucra en política. Su función principal es organizar eventos deportivos y promover el fútbol en todo el mundo. Por lo tanto, su prioridad sigue siendo garantizar el éxito del Mundial 2026, y no intervenir en conflictos políticos.
Es cierto que la FIFA ha tenido que enfrentar situaciones similares en el pasado. En algunas ocasiones, se han sancionado a federaciones específicas por conflictos bélicos o problemas políticos. Sin embargo, en este caso, el anfitrión principal del torneo es Estados Unidos, y no hay indicios de que la situación política en Venezuela afecte significativamente al país norteamericano.
En lugar de cambiar la sede del Mundial 2026, la FIFA se enfoca en garantizar que los equipos y aficionados estadounidenses puedan competir de manera segura y sin distracciones. La organización también está trabajando estrechamente con las autoridades venezolanas para asegurarse de que el conflicto no afecte negativamente a los jugadores, técnicos y miembros del personal involucrados en el torneo.
En resumen, aunque la captura de Maduro haya generado una gran incertidumbre en el panorama político venezolano, la FIFA se mantiene firme en su decisión de no alterar el calendario ni las sedes del Mundial 2026. La prioridad sigue siendo garantizar el éxito del torneo y promover el fútbol en todo el mundo, sin involucrarse en conflictos políticos.






