En la noche del viernes 19 de diciembre, el municipio de Acapulco en Guerrero fue testigo de un hecho brutal y escalofriante. Un agente de la Guardia Nacional, identificado como Daniel Gómez Hernández, aproximadamente de 37 años de edad, fue encontrado sin vida en Kilómetro 21, con signos evidentes de tortura y violencia. Los reportes …
Tragedia en la Costa Chica: Agente de la Guardia Nacional asesinado en pleno servicio en Acapulco

En la noche del viernes 19 de diciembre, el municipio de Acapulco en Guerrero fue testigo de un hecho brutal y escalofriante. Un agente de la Guardia Nacional, identificado como Daniel Gómez Hernández, aproximadamente de 37 años de edad, fue encontrado sin vida en Kilómetro 21, con signos evidentes de tortura y violencia.
Los reportes iniciales indican que el cuerpo presentaba heridas graves. Además de los visibles signos de tortura, Gómez Hernández tenía una herida profunda en el cuello causada por un arma blanca, consistente con degollamiento. También había sufrido heridas de bala en la cabeza, lo que sugiere un acto violento y premeditado.
La investigación reveló que el cuerpo fue encontrado boca abajo, semidesnudo, con los pantalones y ropa interior bajados hasta los tobillos. Lo que es aún más aterrador es que las manos de la víctima estaban atadas a la espalda con una cuerda y cables. Esto no solo indica un acto de violencia gratuita sino también una intención deliberada por parte del o los responsables de humillar y debilitar a la víctima.
La muerte de Daniel Gómez Hernández es un golpe duro para su familia, amigos y comunidad en general. La Guardia Nacional ha iniciado una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias exactas del homicidio y capturar a los responsables. Sin embargo, la pregunta que todos se hacen es: ¿cómo alguien puede llegar a tal extremo de violencia y crueldad?
La respuesta, por desgracia, está relacionada con la cultura de violencia y el sistema de impunidad que existe en algunas regiones del país. La falta de justicia y protección para los ciudadanos es un tema recurrente en México, y este hecho terrible no es sino otro ejemplo de cómo la inseguridad y la injusticia pueden llevar a actos de brutalidad.
La muerte de Daniel Gómez Hernández es un recordatorio doloroso de que la violencia y la injusticia pueden golpear a cualquier persona, sin importar su edad, género o profesión. Es importante que nos comprometamos a trabajar juntos para crear un ambiente en el que todos se sientan seguros y protegidos.
Mientras la investigación continúa, la familia y amigos de Daniel Gómez Hernández están rodeados de lágrimas y dolor. Esperamos que la justicia sea servida pronto y que los responsables de este crimen atroz sean castigados según sus acciones.






